Una de las ventajas de las luces led es que permiten colocar puntos de luz en diferentes lugares de una habitación consiguiendo así ambientes distintos. Si se utiliza un sistema de focos o de doble techo, las luces podrán colocarse exactamente donde queramos, aunque hay que tener en cuenta ciertas normas básicas para conseguir el efecto deseado y que toda la habitación se vea bien iluminada.

Para planificar la iluminación de una estancia es importante tener en cuenta factores muy diferentes. Primero de todo, las dimensiones de la habitación, no solo sus metros cuadrados sino también la altura de su techo. Cuanto más alto es un techo, más intensidad de luz vamos a necesitar para conseguir el mismo efecto.

También tenemos que tener en cuenta la separación estándar entre las luces. Estas suelen colocarse aproximadamente a 50 cm de las paredes, pero en habitaciones grandes puede elevarse esta distancia hasta los 60 cm. Entre una luz y otra suele haber un metro de distancia. Pero, por supuesto, estas son medidas estándar que hay que adaptar a otro de los factores más importantes a la hora de planificar la iluminación de una habitación: su distribución.

Si estamos ante una habitación cuadrada o rectangular y totalmente diáfana que va a tener un único uso, esta planificación de la que  hemos hablado puede funcionar bien, pero en la mayoría de las casas se utilizan las habitaciones para varios usos diferentes y estos van a determinar el tipo de luces y la distribución que se haga de los mismos.

 

  • Tipos de luces

 

Existen diferentes tipos de luces que se pueden colocar en una habitación en función de su ubicación y su uso. Podemos hablar de luces de techo, de luces de pared, de luces ornamentales y de luces de lectura.

Las luces de techo son las que se colocan en el techo de la habitación. Son las principales y las que van a marcar la iluminación general de la habitación. En un salón comedor, buen ejemplo de habitación multifuncional, tienen que colocarse de modo que iluminen principalmente el centro de la sala de estar y la mesa del comedor.

Para conseguirlo hay que buscar un tipo de lámparas con una amplitud de luz concreta que permita enfocar la iluminación hacia esas zonas, pero sin que el resto de la habitación quede oscura o con áreas en penumbras.

Las luces de pared se colocan en las paredes y suelen estar pensadas para dar un ambiente íntimo a una estancia. Son luces muy suaves, como las que pueden colocarse en la pared del sofá o en la de la televisión para conseguir una ambientación adecuada para una charla tranquila o para ver una película.

Es importante contar con diferentes llaves de la luz para poder iluminar el comedor sin iluminar la sala, la sala sin iluminar el comedor, o usar exclusivamente las luces de pared. Así siempre se conseguirá el mejor ambiente y se hará un uso racional de la luz.

Las luces ornamentales actualmente están muy de moda y son, por ejemplo, las tiras de luces led que se colocan en algunas habitaciones, sobre todo en las molduras. Pueden funcionar también como luces de ambiente y son totalmente independientes de la iluminación general de la habitación.

Por último, están las luces para leer, que podrían ser las lámparas que se colocan al lado del sofá o junto a un sillón para poder sentarse y disfrutar de intensidad de luz enfocada hacia lo que se está leyendo. Este tipo de luces son también las que se utilizan en flexos para escritorios en las habitaciones de los estudiantes, logrando así crear una luz adecuada para un espacio de trabajo.

Estas luces son también independientes, ya que se enchufan pero no tienen un carácter de iluminación permanente y no precisan de instalación.

Aunque hemos puesto el ejemplo de un salón comedor, también podemos realizar una planificación parecida en el dormitorio, colocando las luces en el techo para la iluminación general, luces de pared muy suaves que se pueden encender para levantarse de noche e ir al baño sin molestar a la otra persona o para crear un ambiente íntimo. Y luces de lectura, que serían las que se sitúan en las mesitas de noche o sobre el cabecero para poder leer en cama sin tener que encender el resto de las luces y disfrutando de una mayor intensidad lumínica.

Gracias a la gran variedad de lámparas y apliques que hay en el mercado para la iluminación Led es muy fácil conseguir el ambiente que se quiera en cualquier habitación y conseguir que no haya puntos ciegos en ninguna. Su bajo consumo hace que no haya que preocuparse por colocar un mayor número de puntos de luz, lo que permite jugar más con el espacio y con los diferentes ambientes.