Si estás pensando en iluminar tu jardín este verano la luz LED es la mejor alternativa para poder conseguir un buen ambiente sin tener que gastar mucho dinero y pudiendo disfrutar de una buena iluminación. En el mercado hay muchas ofertas de luces para exterior, pero las LED son las que ofrecen una iluminación más eficiente al mejor precio.

Si has pensado en las luces que se recargan con el sol tienes que tener en cuenta que solo funcionan unas horas y que no tienen demasiada intensidad, además de que la van perdiendo progresivamente. Por eso, si quieres una iluminación real y que puedas tener el tiempo que quieras, necesitas recurrir a las luces eléctricas.

 

  • Por ahorro

 

El bajo consumo de las luces LED las convierten en la mejor opción para el jardín. Son tan económicas que incluso te puedes plantear tenerlas encendidas toda la noche si es lo que quieres por seguridad y para garantizar que los miembros de la familia que lleguen a casa tarde tengan el camino iluminado.

Si utilizas un temporizador podrás hacer que se apaguen solas a una hora determinada y así no tendrás que estar pendiente de ellas, pero incluso funcionando durante toda la noche no vas a notar un gran incremento en la factura de la luz.

Como la vida de estas lámparas LED es muy larga, no tendrás que preocuparte de cambiar las bombillas cada poco tiempo, un factor muy importante si las lámparas están colocadas en zonas poco accesibles.

 

  • Porque no dan calor

 

Las lámparas LED no desprenden calor y por este motivo no tienen problema en colocarse al lado de plantas o sobre el césped, ya que no van a dañar a la vegetación que está alrededor. Son bombillas muy seguras aunque lógicamente, la bombilla en sí estará caliente durante el uso.

Al no desprender calor las bombillas LED son perfectas para colocar en cenadores en los que disfrutar de las noches de verano, sintiendo sobre la piel la brisa fresca y reconfortante y no el calor de las bombillas que pueden hacer insoportable la velada cuando ya hace una temperatura alta de por sí.

También se pueden colocar en el porche, para salir a la sombra a tomar un refresco. Se podrá disfrutar de la mejor temperatura sin interferencias de ningún tipo en el ambiente.

 

  • Porque son ecológicas

 

Muchas de las bombillas que había antiguamente en el mercado presentaban mercurio en su composición. Este es un detalle importante, porque estamos hablando de un elemento altamente contaminante. ¿Recuerdas los antiguos termómetros y lo que pasaba en casa cuando uno de ellos se rompía? Seguro que te acuerdas de como los adultos se esforzaban en limpiar todo rápidamente y advertían a los niños de que no tocaran nada.

Pues lo mismo pasa con el mercurio contenido en algunos tipos de bombillas que, si bien no es tan visible como el del termómetro, es también altamente contaminante pudiendo dañar el entorno si se rompe una bombilla en el exterior.

El bajo consumo de las luces LED también habla a favor de sus valores respecto al medio ambiente ya que con un menor consumo de energía se logran las mismas prestaciones. Su gran durabilidad hace que pasen años antes de tener que tirar una de estas bombillas para reemplazarla por otra, lo que también ayuda a que haya una menor contaminación ambiental al generarse menos residuos que con otras lámparas que se tenían que cambiar incluso diez veces antes que las LED y que eran además mucho más frágiles.

 

  • Porque crean un buen ambiente

 

Las luces en el jardín ayudan a crear muy buen ambiente, especialmente si se sitúan de una forma adecuada.

-Para localizar la entrada de casa: Iluminar los laterales de los caminos de entrada a la casa es un clásico. Es un tipo de iluminación muy útil y que además queda muy vistosa. También se pueden iluminar otros caminos que pueda tener el jardín para acceder al garaje etc.

-Para iluminar una zona para cenar: En este caso tiene que ser una luz suficientemente fuerte para poder ver, pero que no moleste. Las luces indirectas como las que iluminan desde arriba y lateralmente, son perfectas para crear un buen ambiente para cenar. La excepción está en los espacios públicos como restaurantes, en los cuales sí es necesaria una iluminación más intensa para poder realizar el trabajo de una manera adecuada.

-Para crear un ambiente romántico: ¿Por qué no? Si tienes un jardín puedes crear un ambiente muy romántico gracias a la iluminación. En este caso no se trata tanto de poder ver como de que se cree la atmósfera adecuada. Las luces cálidas son muy adecuadas para crear este tipo de ambiente, buscando unas bombillas que no tengan una gran potencia, pero con las que tampoco nos sintamos demasiado incómodos.