Iluminación LED, redecora tu hogar con luces.restyling

Para hacer un restyling completo de tu hogar o negocio no es necesario volver a pintar, o gastarte una fortuna en muebles nuevos, a veces basta con modificar o añadir el alumbrado o iluminación diferente apuntando a zonas concretas, incluso de distintos colores, lo que visualmente aporta otra sensación completamente diferente y si además puedes cambiar la distribución de los muebles, cambiaría el look totalmente.

Muchas de las luminarias LED pueden ser regulables o dimmables, lo que te permite adaptar la temperatura, es decir, el tono y color de la luz, además de su intensidad lumínica, incluso desde el móvil. No emiten radiaciones IR (infrarrojos) ni UV (ultravioletas) lo que proporciona una mayor comodidad visual.

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Ahorrar en el consumo eléctrico

Sí, la respuesta es un sí. Debido a la crisis y a la conciencia ecológica, aunque parezca mentira, cada vez consumimos menos electricidad, y esto nos penaliza en las subidas de las tarifas, es decir, este miramiento por el ahorro supone “pérdidas” para las empresas eléctricas que presionan para subir lo costes de la manera en que les interesa.

Para entender esto vamos a explicar los términos potencia y energía de nuestra factura de la luz:

Potencia (KW): habitualmente, según la superficie de la vivienda y la localización (por las temperaturas), se asigna una potencia máxima de luz que tendremos en casa. Es la parte fija que aparece en nuestra factura, no varía, el problema es que se estima siempre por lo alto y cuanta más potencia se contrate, más pagamos.

Normalmente solemos comentar “yo tengo contratado 5,5 o 3,6 kw” …seguro que te suena.

Energía (KWh): refiere nuestro consumo real, lo que la gran mayoría nos preocupamos en reducir, pensando que cuanto menos consumamos, menos pagaremos y a su vez menos contaminación generamos. Ahora están a la orden del día los electrodomésticos eficientes (clase A++), la iluminación LED, etc… seguro que también te suena. Es digamos, la parte variable de nuestra factura de la luz.

El problema es que las empresas eléctricas, para asegurar que la facturación energética no disminuya, toman contramedidas tales como los peajes por autoconsumo fotovoltaico, además de cambiar radicalmente la forma de subir las tarifas, por ejemplo, en Agosto de 2013, según Industria, los precios subieron un 3,6% pero sin explicar la proporción.

En realidad se bajó el coste del KWh (el consumo) un 10% pero subió el KW (la parte fija contratada) aproximadamente un 65% (suponemos que ese 3,6% es una media del consumo nacional). Por lo que, aunque nos preocupemos de bajar nuestro consumo, esto no disminuye nuestra factura.

Lo único que podemos hacer, en primer lugar es reducir la potencia contratada y continuar, en segundo lugar, esforzándonos por ahorrar energía, por medio de electrodomésticos más eficiente, calentarnos con gas, instalar iluminación basada en bombillas LED, apagar la luz, incluyendo algunos trucos tales como poner la lavadora cuando no usemos la calefacción, no pasar la aspiradora mientras estamos planchando y todo ese largo etcétera que ya sabemos.

Bombillas LED y otros tipos

 

¿Sabías que la bombilla incandescente que funcionaba en laboratorios se inventaron en 1878 por Joseph Swan? pero en 1879, Thomas Alva Edison, contribuyó produciendo una bombilla práctica y viable, que lució durante 48 horas ininterrumpidas, aunque Heinrich Göbel, un relojero alemán, tres décadas antes ya fabricaba lámparas funcionales y cinco años después logró que funcionaran hasta 400 horas.

Hoy en día contamos con varios tipos de bombillas que se adaptan a nuestras necesidades, pudiendo suponer además un ahorro extra para nuestra cartera.

Veamos las diferencias entre tipos de bombillas y cómo funcionan:

• Bombillas Incandescentes:

Es la de menor rendimiento luminoso, de entre 12 a 18 lm/W (lúmenes por vatio), con una vida útil de unas 1.000 horas. No ofrece una buena reproducción de los colores y además su eficiencia es muy baja ya que solo convierte en luz visible aproximadamente el 15% de la energía que consume, un 25% en energía calorífica y el 60% restante en ondas no perceptibles como la luz ultravioleta e infrarroja, que también se acaban convirtiendo en calor.

Consta de un filamento de wolframio o tungsteno muy fino, encerrado en una ampolla de vidrio en la inicialmente se le hacía el vacío, aunque ahora se rellena con un gas noble (normalmente kripton), para evitar que la combustión del filamento por las altas temperaturas que logra. Incluye además un casquillo metálico, en el que se instalan las conexiones eléctricas además de fijarla al portalámparas por medio de una rosca o bayoneta.

Según la potencia que tenga la lámpara, la ampolla de vidrio varía su tamaño, puesto que la temperatura que alcanza el filamento es muy alta. Cuanta más potencia, más calor desprende, por lo que la superficie de enfriamiento debe ser mayor.

En 2009 se inició una retirada progresiva de este tipo de bombillas.

• Bombillas de Iluminación LED:

Las bombillas LED Son las más eficientes. Puede contener desde 3 hasta 20 series de LED y están fabricadas con suficiente densidad de material activo, cuántos mayor sea más luz dará. El más extendido consta de 3 o 5 LEDs de alta densidad.

Consumen hasta un 80% menos que una bombilla incandescente, con una vida útil de hasta 50.000 horas. Aguantan muchos ciclos, es decir, veces que se enciende y se apaga la luz, además no generan calor y reproduce muy bien los colores.

• Fluorescentes de bajo consumo:

No se aconsejan para lugares de paso breve como pasillos, ya que no alcanza su máxima potencia hasta unos segundos después de encenderse, además de que su continuo encendido y apagado reducen su vida útil. Consumen hasta un 80% menos que la bombilla incandescente y duran entre 6.000 y 10.000 horas.

• Halógenas:

Tienen una vida útil de aproximadamente 2.000 horas, consumen un 30% menos que las incandescentes. Se encienden instantáneamente y dan una luz muy natural.